El Pedernal de Natalia Rojas

nro3001121

Por Abel Cienfuegos

A fines de 2011 se publicó el primer trabajo de Natalia Rojas: Pedernal, por Cuadro De Tiza Ediciones/ Vox y con diseño de Carlos Mux y Amílcar P. Gutiérrez. Trece poemas conforman el plaquette que muestran por vez primera a la poetiza santiaguina publicando su material en un espacio propio.

Natalia Isolina Rojas Cortés, nace en Melipilla el 12 de septiembre de 1983. Se muda a Valparaíso con fin de sus estudios superiores. En 2008 es seleccionada para ser parte del Taller De Poesía De La Sebastiana a cargo de Ismael Gavilán y Sergio Muñoz. Tras varias maquetas de poemarios, por fin en 2011, consigue la publicación de Pedernal: Un conjunto de poemas escritos en prosa o –mejor dicho– poemas escrito de forma horizontal.

Pedernal es un duelo, pero un duelo consigo misma, nos dice Javier Bello en una presentación que escribió para éste. Y acierta. En este texto fragmentado en trece partes la autora genera significados con una habilidad que hacía tiempo no se dejaba ver en poetas chilenos (as). El juego se concentra en el ritmo.

sin pensar esta noche en noche, ardo un cirio, depositante silencio en llama.” Reza el texto que abre el poemario. La poeta trabaja una doble simbolización, una de palabras y otra de ritmos.

pedazo voraz estoy: vuelvo e interrumpo” nos dice en el tercer poema, juega con las conjugaciones; conoce el peso de la palabra, y –con ello– el del ritmo verbal (por no decir alquimia). Rojas sabe escribirse a sí misma.

En Pedernal se definen las cosas a través de su in–definición, como cuando nos dice “lo distancia” (en el quinto texto), ese “lo” que define indefiniendo. Otro recurso que Natalia ocupa hábilmente, al igual que el uso de los neologismos (“lo encielo”).

Además, la obra es (quizás sin querer serlo) un llamado de atención a las últimas generaciones de poesía chilena,  a estas que  –nocivamente– rechazan la poesía misma.

La poesía re-produce lo que existe, lo que el hablante descubre, aquello que el poeta sabe. Y eso consigue Natalia Rojas, ella descubre y re-produce los ritmos de aquello que conoce; y lo hace con elegancia.

sin pensar esta noche en noche, ardo un cirio, depositante silencio en llama. esta es la mano que me hace transitar. alumbra engaño a la luz del camino antojadizo que insiste arder una vela a pleno día (Natalia Rojas, Pedernal)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s